Gáldar presenta la memoria del lino en Risco Caído y las Montañas Sagradas

19 de abril de 2026

– Se trata de una investigación pionera que ha logrado rescatar los testimonios de los últimos testigos de una tradición desaparecida hace más de setenta años

La Asociación de Amigos del Lino Linolillo ha presentado este sábado 18 de abril los resultados del ‘Proyecto de recuperación de la memoria del lino en Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria’, una investigación pionera que ha logrado recoger los testimonios de las últimas personas que cultivaron, hilaron y tejieron esta fibra en el territorio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

El acto, celebrado en el Museo Agáldar de Historia de la Ciudad, contó con las palabras de apertura del concejal de Patrimonio Histórico, Carlos Ruiz Moreno, quien destacó el aporte de esta iniciativa que “ha logrado inmortalizar los testimonios de los últimos testigos de un oficio y una tradición que desaparecieron de nuestro paisaje hace más de setenta años”.

“Sin duda, este proyecto tiene un valor incalculable. Los resultados que vemos hoy constituyen un gran aporte a la historia de Gáldar, a la cultura de nuestras medianías y a la agricultura local. Son saberes que hasta ahora solo vivían en la voz de quienes los heredaron y que, a partir de hoy, estarán al alcance de investigadores, educadores, gestores culturales y, sobre todo, de las nuevas generaciones”, apuntó el concejal.

Juan Cubas, presidente de la asociación y una de las figuras más representativas de la cultura popular de las medianías de Gáldar, durante su intervención indicó que esta iniciativa continuará creciendo con más acciones futuras para consolidar el proyecto. “Tenemos muchos planes”, adelantó.

La presentación de los resultados corrió a cargo de Herminia Pimentel, vicepresidenta de la asociación, junto a la periodista Conchi Castellano Nogales, quienes desvelaron los principales hallazgos de este trabajo de investigación etnográfica financiada por el Instituto Insular para la Gestión Integrada del Patrimonio Mundial y la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria.

“Para nosotras este proyecto va más allá de un ejercicio de archivo. Es un puente activo entre generaciones. Hemos recogido en formatos audiovisuales, textos y galerías fotográficas todo ese saber ancestral que estaba a punto de perderse, precisamente para que las nuevas generaciones comprendan cómo el lino configuró nuestro paisaje y sostenía la economía familiar en las cumbres. Visibilizar esta conexión nos permite reivindicar un modelo de vida en armonía con el medio natural, recordando que la agricultura de secano y el uso respetuoso de los recursos no son tendencias actuales, sino la raíz de nuestra identidad territorial”, expresó Herminia Pimentel.

Detalló que toda la investigación se ha volcado en la plataforma web www.linolillo.com de código abierto y acceso libre. “No queríamos que esta memoria quedara restringida, sino convertirla en una base documental de referencia para investigadores, centros educativos, gestores culturales y cualquier vecino que quiera consultar las entrevistas, fichas etnográficas y materiales originales. Creemos que la verdadera recuperación del lino comienza cuando el conocimiento se comparte sin barreras, sentando las bases para que futuros proyectos, académicos o comunitarios, puedan seguir tirando del hilo de esta historia”.

Añadió que como parte de la evolución del proyecto, cuentan con espacios permanentes de exposición en Barranco Hondo y un taller. Asimismo se ha adherido a la iniciativa una finca que tiene garantía de agua para seguir expandiendo el proyecto. “Todo esto nos tiene que llevar al desarrollo del territorio uniendo al sector primario y patrimonial”, apuntó.

Resultados tangibles: de la memoria a la web

La periodista Conchi Castellano Nogales realizó una navegación explicativa de las utilidades principales de la plataforma digital linolillo.com, donde se ha volcado toda la información recogida y que incluye un mapa de tejedoras e hilanderas del Paisaje Cultural, con la identificación y ubicación de decenas de mujeres que trabajaron el lino en Gáldar, Artenara y Tejeda; entrevistas audiovisuales a testigos directos, banco de imágenes históricas sobre el uso del lino desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX, digitalizadas con la colaboración del Centro de Cultura Audiovisual del Cabildo de Gran Canaria; documentación sobre el proceso completo de elaboración del lino y un inventario de telares históricos, incluyendo el telar de tea más antiguo encontrado en las cuevas del paisaje cultural.

En noviembre de 2024, Herminia Pimentel y el agricultor José Antonio Pérez lograron un hito histórico al traer de vuelta el cultivo del lino al paisaje cultural de Risco Caído, cosechando la valiosa fibra dorada desaparecida durante más de 70 años en este enclave. Tras esta primera experiencia en los Altos de Fuente Bruma, se ha realizado una segunda siembra en Barranco Hondo, con expectativa de recolección para la primavera de 2026.

Una asociación comprometida

La Asociación de Amigos del Lino Linolillo nace en el seno del Museo Etnográfico de Juan Cubas Montesdeoca, presidente de la entidad y vecino de Barranco Hondo, quien custodia una extensa colección que incluye cuatro telares originales y todos los instrumentos vinculados a esta materia prima.

El proyecto cuenta con el trabajo de Juan Cubas, Herminia Pimentel, Iván Quintana, Jennyfer Cabrera, Manolo Rivero, Manuel Díaz García, Noelia Sánchez, José Antonio Pérez, Rosa Moreno y Antonio García.

El acto culminó con una experiencia sensorial que conectó pasado y presente a través del lino. Los asistentes pudieron degustar pan de lino elaborado por pandero y activista cultural Manuel Díaz García de la Panadería Juncalillo, recuperando así el sabor de esta semilla en la alimentación tradicional. Posteriormente, el patio del Museo Agáldar protagonizó la parte más simbólica del evento con el acto performativo ‘Buena fibra. Alkettan Imghur. Lino que caminas’, dirigido por la investigadora Carolina Pérez.

Presentación ‘Recuperación de la memoria del lino en Risco Caído y las montañas sagradas’